Cuando ocurre un accidente de tráfico, determinar la responsabilidad es clave para establecer la indemnización y los gastos a cubrir. Sin embargo, hay casos en los que la culpa no recae totalmente en una sola parte, sino que es compartida entre los implicados. Pero, ¿cómo se reparte la responsabilidad y quién debe asumir los costos?
¿Qué significa culpa compartida?
La culpa compartida ocurre cuando dos o más conductores han cometido errores que han contribuido al siniestro. Esto puede darse, por ejemplo, cuando ambos implicados incumplen normas de circulación, como no respetar una señal de ceda el paso o invadir un carril contrario sin precaución.
Cómo se determina la responsabilidad
Las aseguradoras y los tribunales analizan distintos elementos para establecer el grado de culpa de cada conductor:
- Informes de atestados policiales.
- Declaraciones de testigos.
- Imágenes de cámaras de seguridad o dashcams.
- Reconstrucciones del accidente.
En base a estos elementos, se asigna un porcentaje de responsabilidad a cada parte, lo que influirá directamente en la indemnización a recibir.
Reparto de indemnizaciones y pagos
Cuando la culpa es compartida, la compensación económica se reduce proporcionalmente al grado de responsabilidad de cada conductor. Por ejemplo:
- Si un conductor tiene el 60% de la culpa y el otro el 40%, cada aseguradora indemnizará a su asegurado en función de estos porcentajes.
- Si ambos tienen daños materiales o lesiones, la indemnización se calcula descontando la parte de culpa asignada.
¿Qué ocurre con los pasajeros?
Los pasajeros siempre son considerados terceros y tienen derecho a recibir una indemnización por los daños sufridos, independientemente de la responsabilidad del conductor del vehículo en el que viajaban. Un accidente con culpa compartida puede complicar el proceso de reclamación, por lo que contar con asesoramiento legal especializado es clave para defender los derechos de los afectados.
En Defensa Total Abogados te ayudamos a determinar tu grado de responsabilidad y a reclamar la indemnización justa. ¡Si no ganamos, no cobramos!



